
Por qué no se debe construir un modelo numérico sin un modelo conceptual
En hidrogeología y modelación de aguas subterráneas existe un consenso técnico: no es recomendable desarrollar un modelo numérico sin una conceptualización previa. Descubre por qué esta metodología es esencial para asegurar que el modelo represente de forma coherente el sistema real.
Por qué no se debe construir un modelo numérico sin un modelo conceptual
En hidrogeología y modelación de aguas subterráneas existe un consenso técnico ampliamente aceptado: no es recomendable desarrollar un modelo numérico sin una conceptualización previa del sistema. Esta afirmación no responde a un formalismo teórico, sino a una necesidad metodológica para asegurar que el modelo represente de forma coherente el sistema real.
El modelo conceptual no es una explicación completa del funcionamiento del acuífero, sino una síntesis estructurada de los parámetros, procesos y supuestos que pueden medirse, inferirse o asumirse razonablemente. A partir de esta base se define qué elementos del sistema serán representados, con qué nivel de detalle y bajo qué hipótesis.
El modelo numérico, por su parte, es la formalización matemática de esa conceptualización. El software no interpreta procesos físicos por sí mismo: resuelve ecuaciones en función de los parámetros, límites y relaciones definidos por el modelador. Por esta razón, cualquier error u omisión en la conceptualización se transfiere directamente al modelo numérico, aun cuando el cálculo converja o la calibración sea aceptable.
Comprender el sistema antes de discretizarlo
El punto de partida de la modelación no es la malla ni el software, sino la comprensión del sistema hidrogeológico. Esto implica identificar:
- La geometría y extensión del acuífero
- Las unidades hidrogeológicas relevantes
- Los mecanismos de recarga y descarga
- Las estructuras que controlan el flujo
- La disponibilidad y calidad de los datos
Si el sistema no puede describirse de manera cualitativa y coherente, la representación numérica carece de fundamento físico.
El rol del modelo conceptual
El modelo conceptual integra información geológica, litológica, geotécnica e hidrológica para definir:
- La estructura del sistema
- Los procesos dominantes
- Los parámetros medibles y asumidos
- Las principales incertidumbres
Contrario a una visión simplificada, el modelo conceptual puede incluir formulaciones analíticas, balances, estimaciones preliminares y aproximaciones a escenarios futuros, sirviendo como base para evaluar la plausibilidad de los resultados numéricos. Además, no es estático: se ajusta y refina en función de los resultados del modelo numérico, generando un proceso de retroalimentación continua.
Riesgos de una conceptualización deficiente
Uno de los errores más frecuentes es asumir que un modelo es válido únicamente porque reproduce niveles observados o presenta buenos indicadores estadísticos. La calibración puede compensar errores estructurales mediante ajustes no realistas de parámetros, produciendo modelos frágiles y poco confiables para predicción o evaluación de escenarios.
Secuencia recomendada
Las guías técnicas coinciden en una secuencia metodológica clara:
- Comprender el sistema hidrogeológico
- Construir y documentar el modelo conceptual
- Evaluar datos, supuestos e incertidumbres
- Desarrollar el modelo numérico
- Calibrar, validar y analizar sensibilidad
El modelo numérico no reemplaza al conceptual; lo operacionaliza y lo pone a prueba.
Nota final
Los modelos hidrogeológicos sustentan decisiones críticas en gestión del recurso hídrico. Por ello, una conceptualización sólida no es opcional, sino una responsabilidad técnica. Un modelo numérico robusto es siempre el resultado de una comprensión profunda y verificable del sistema real.
Preguntas frecuentes
¿Por qué es necesario un modelo conceptual antes de desarrollar un modelo numérico?
Porque el modelo conceptual define qué elementos del sistema serán representados, con qué nivel de detalle y bajo qué hipótesis. El modelo numérico es la formalización matemática de esa conceptualización. Sin una base conceptual sólida, el modelo numérico carece de fundamento físico, incluso si converge o presenta buenos indicadores estadísticos.
¿Qué información debe incluir un modelo conceptual?
El modelo conceptual debe integrar información geológica, litológica, geotécnica e hidrológica para definir: la geometría y extensión del acuífero, las unidades hidrogeológicas relevantes, los mecanismos de recarga y descarga, las estructuras que controlan el flujo, y la disponibilidad y calidad de los datos. También debe identificar los procesos dominantes, parámetros medibles y asumidos, y las principales incertidumbres.
¿Qué riesgos existen si se desarrolla un modelo numérico sin una conceptualización adecuada?
El principal riesgo es asumir que un modelo es válido únicamente porque reproduce niveles observados o presenta buenos indicadores estadísticos. La calibración puede compensar errores estructurales mediante ajustes no realistas de parámetros, produciendo modelos frágiles y poco confiables para predicción o evaluación de escenarios. Estos modelos pueden ser técnicamente correctos pero estratégicamente irrelevantes.
¿El modelo conceptual es estático o puede modificarse?
El modelo conceptual no es estático. Se ajusta y refina en función de los resultados del modelo numérico, generando un proceso de retroalimentación continua. Puede incluir formulaciones analíticas, balances, estimaciones preliminares y aproximaciones a escenarios futuros, sirviendo como base para evaluar la plausibilidad de los resultados numéricos.
¿Cuál es la secuencia metodológica recomendada para la modelación hidrogeológica?
Las guías técnicas coinciden en una secuencia clara: 1) Comprender el sistema hidrogeológico, 2) Construir y documentar el modelo conceptual, 3) Evaluar datos, supuestos e incertidumbres, 4) Desarrollar el modelo numérico, 5) Calibrar, validar y analizar sensibilidad. El modelo numérico no reemplaza al conceptual; lo operacionaliza y lo pone a prueba.
¿Por qué es importante la conceptualización en la gestión de recursos hídricos?
Porque los modelos hidrogeológicos sustentan decisiones críticas en gestión del recurso hídrico. Una conceptualización sólida no es opcional, sino una responsabilidad técnica. Un modelo numérico robusto es siempre el resultado de una comprensión profunda y verificable del sistema real, lo cual es esencial para tomar decisiones informadas y responsables.
Puntos clave
- No es recomendable desarrollar un modelo numérico sin una conceptualización previa del sistema hidrogeológico.
- El modelo conceptual es una síntesis estructurada de parámetros, procesos y supuestos que pueden medirse, inferirse o asumirse razonablemente.
- El modelo numérico es la formalización matemática de la conceptualización; cualquier error u omisión se transfiere directamente al modelo numérico.
- El punto de partida de la modelación no es la malla ni el software, sino la comprensión del sistema hidrogeológico.
- El modelo conceptual integra información geológica, litológica, geotécnica e hidrológica para definir la estructura del sistema y los procesos dominantes.
- Un modelo puede ser válido estadísticamente pero estructuralmente incorrecto si la conceptualización es deficiente.
- La secuencia metodológica recomendada comienza con comprender el sistema, construir el modelo conceptual, y luego desarrollar el modelo numérico.
- El modelo numérico no reemplaza al conceptual; lo operacionaliza y lo pone a prueba.
- Una conceptualización sólida no es opcional, sino una responsabilidad técnica en modelación hidrogeológica.
- Un modelo numérico robusto es siempre el resultado de una comprensión profunda y verificable del sistema real.
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